Tipos de trastornos
- Los tipos de trastornos, o diagnósticos, que nos encontramos en los centros ordinarios, referidos a los aspectos del habla, del lenguaje y la voz, son los siguientes:
- Trastornos del habla: hacen referencia a trastornos en la mecánica articulatoria y/o rítmica de la palabra como unidad de la expresión verbal. Los principales tipos son:
Dislalias: se manifiesta por la presencia de errores en la articulación de la palabra por función incorrecta de los órganos periféricos del habla sin que haya ningún tipo de lesión ni malformación de los mismos:
1.- Dislalia fonética: el error de pronunciación persiste en la repetición de la palabra, sílaba o fonema.
2.- Dislalia fonológica o Trastornos fonológicos: el error en la articulación de la palabra, sílaba o fonema no se da en la repetición del mismo.
Disglosia: consiste en una dificultad de la producción oral debida a alteraciones anatómicas y/o fisiológicas de los órganos articulatorios. Su causa es de origen orgánico y periférico, no central, es decir, de los órganos fonatorios o implicados en el habla. Ejemplos: labio leporino, paladar escindido, macroglosia, nasalidad, etc.
Disfemia: consiste en un trastorno de la fluidez del habla que afecta principalmente al ritmo de la expresión verbal. Se muestra como una alteración del discurso, acompañada de otras manifestaciones que alteran la coordinación fono-respiratoria.No existe anomalía en los órganos de fonación. También llamada tartamudez.
Disprosodia: es la alteración en el ritmo de la palabra como consecuencia de una disminución o incremento grande en la velocidad del habla. Algunos autores la incluyen dentro de las disfemias.
Disartria: constituye un trastorno de la articulación de la palabra debido a a¡teraciones del control muscular de los órganos del habla, causado por lesiones del sistema nervioso central y/o periférico.
- Trastornos del lenguaje: hacen referencia a los aspectos selectivos en su lenguaje nativo en una forma lenta, limitada o de manera desviada, cuyo origen no se debe a la presencia de causas físicas o neurológicas demostrables, problemas de audición, trastornos generalizados del desarrollo ni a retraso mental. Los principales tipos son:
Retraso del lenguaje: es un retraso en la aparición o en el desarrollo de todos los niveles del lenguaje (fonológico, morfosintáctico, semántico y pragmático), que afecta sobre todo a la expresión y, en menor medida, a la comprensión, sin que esto se deba a un trastorno generalizado del desarrollo, ni a déficit auditivo o trastornos neurológicos.
Disfasia: es la pérdida parcial del habla debida a una lesión cortical en las áreas específicas del lenguaje.
Afasia: constituye un trastorno del lenguaje que afecta tanto a la expresión como a la comprensión del mismo, después de que ha sido adquirido, debido a lesiones en determinadas áreas del S.N.C. (fronto-temporo-parietales del hemisferio dominante, generalmente el izquierdo) destinadas a su elaboración.
Mutismo: inhibición del habla en una, varias o muchas situaciones sociales, incluyendo la escuela, a pesar de tener capacidad para hablar y comprender el lenguaje. Algunos pueden comunicarse mediante gestos, con afirmaciones o negaciones con movimientos de cabeza o, en algunos casos, utilizando monosílabos o expresiones cortas. Lo más frecuente es que el niño no hable en la escuela, aunque sí en casa y que se niegue a hablar con adultos desconocidos.
- Trastornos de la voz: problema en el tono, volumen o sonido de la caja de voz, llamada también laringe y compuesta de cartílago, músculos y membranas mucosas situadas en la parte superior de la tráquea y la base de la lengua.
Disfonía o afonía: trastorno de la voz de origen orgánico o funcional que afecta al timbre, la intensidad, la extensión y la duración de la voz. Su característica esencial es el enronquecimiento del timbre de la voz. El habla es forzada con una excesiva tensión en los músculos de cara, cuello, hombro y/o tórax. La respiración suele ser torácica superficial y el flujo aéreo espirado débil.
Rinolalia: alteración en la articulación de algunos fonemas o ausencia total de ellos, asociada un timbre nasal de la voz (nasalización) o timbre muerto (oclusión oclusión nasofaríngea), por deficiencias en la inervación del velo del paladar, por falta de funcionalidad del mismo o por procesos que provocan oclusión nasofaríngea.
